21 de enero de 2019

Centro Cultural Lo Prado

Este viernes 25 de enero 2019 a las 19.30hrs, todxs invitadxs a la Fundación Centro Cultural Lo Prado a la presentación número 33 del Unipersonal e Intransferible. La entrada es liberada previo retiro de invitaciones.

El teatro es bonito, la sala es grande, la entrada es gratuita, no se la pierda!


10 de enero de 2019

ENERO 2019: la lucha continúa

"Poniendo el cuerpo como acto de resistencia" #todosomosanasoto #unipersonaleintransferible

-> Martes 15 y miércoles 16, 19.00hrs, V Encuentro Resistencia Teatral.
--> Viernes 25, 19.30hrs, Fundación Centro Cultural Lo Prado.
-> Domingo 27, 20.00hrs Isla Negra, Centro Ecológico Intercultural Humedal La Ranita.


9 de enero de 2019

AOC Dances Zona Saturada

La activista y política estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez interpreta su famoso AOC Dances To Every Song con el hit #zonasaturada del #unipersonaleintransferible porque #latinoamericaesunpuebloalsurdeestadosunidos y porque #todosomosanasoto


8 de enero de 2019

Lucha y resistencia

Otra vez Unipersonal e Intransferible en enero, luchando mediáticamente por aparecer entremedio de un gigante como Santiago a Mil. Esta vez de la mano del V Encuentro de Resistencia Teatral, tendiendo redes entre teatro emergente, independiente.

Martes 15 y miércoles 16 de enero 2019.
19:00hrs. $2.000.-
República #78 sala 101.

21 de diciembre de 2018

Resistencia Teatral

Desde el 11 al 18 de enero 2019 se realizará el V Encuentro Resistencia Teatral, 14 obras en 7 espacios diferentes. Adhesión $2.000.- para obras en salas y aporte voluntario para obras al aire libre.

Teatro emergente, independiente, autogestionado.

Unipersonal e Intransferible estará participando el martes 15 y miércoles 16 a las 19.00hrs en República 78, sala 101.

Lxs esperamos!!




19 de noviembre de 2018

Necropolítica

Como compañía de teatro no tendemos a involucrarnos en las contingencias, nuestra opinión desde la creación artística es generalmente desfasada, anacrónica, trabaja con las temáticas y las preguntas, intentando escaparse de la emergencia siempre presente que muchas veces devora todo intento de reflexión y opinión. Somos lentxs. Sin embargo los últimos sucesos nos provocan a ofrecer una interpretación, aunque sea un intento por escrito.

La visibilización de la muerte del joven mapuche Camilo Catrillanca por parte de fuerzas especializadas de carabineros (comando jungla), deja en evidencia la instalación de estrategias de necropolítica. Se aprecia como una radicalización de la violencia como vía para solucionar un problema político entre el Estado y el pueblo Mapuche. Los allanamientos injustificados, los presidios sin pruebas, la violencia, el hostigamiento, entre otros, han sido parte de las estrategias sistemáticas del Estado frente a este conflicto en particular. Sin embargo hoy se visibiliza un asesinato desde un organismo estatal. Las pruebas, los testigos, las versiones, todo se confunde, se distrae para seguir movilizándose desde la impunidad. No obstante se visibiliza porque es una provocación, es un giro que intenta radicalizar las posiciones, alterar cualquier posibilidad de dialogo para imponerse con fuerza.

Junto con la formación de comandos especializados, se importa la necropolítica, estilo que ya se venía instalando desde hace un tiempo en las poblaciones, en comunidades marginales y en conflictos donde se involucran grandes poderes económicos como las hidroeléctricas, mineras, entre otros. No olvidemos los casos recientes de los "suicidios" de dirigentes y líderes como Alejandro Castro y Macarena Valdés. Siempre son lxs dirigentes y lxs líderes lxs que desaparecen, lxs que encierran injustamente, a quienes "suicidan".

Hace mucho tiempo que al Estado no le importamos, no perderemos el tiempo insistiéndole, sólo nos genera impotencia. La invitación es a movilizarse, accionar, buscar la información, compartirla, estar atentxs, apoyar, criticar, generar, proponer, reflexionar desde nuestros oficios, los saberes de cada unx. La invitación es a no tener miedo, eso no quiere decir que reaccionemos impulsivamente, es a dejar el pánico inmovilizador de lado, para moverse con miedo, alerta, enfrentando la situación antes que otrxs la enfrenten a su manera nefasta. Haremos ruido, conversaremos con amigxs y vecinxs, seguiremos trabajando con el respeto que cada contexto propone, no buscaremos convencer a nadie, pero sabiendo que nos encontraremos con otrxs.

10 de noviembre de 2018

Apuntes de dirección

Apuntes sobre el proceso de dirección y creación del montaje Unipersonal e Intransferible. Recuerdos que compartimos un año después de su estreno.

Recibí la invitación de mi antigua amiga María José, para dirigir su unipersonal e intransferible (ya tenía nombre). Éste trabajo llevaba un proceso de aproximadamente un año y varias asesorías. Antes de aceptar me contó la idea: una mujer vive en un sillón porque afuera hay un apocalipsis medioambiental. Era un trabajo que lo antecedía la intención de trabajar sola y una búsqueda experiencial con la radio. Me envió varias pinturas como referentes, imágenes más bien de corte simbólico no realistas, que representaban sufrimiento y desolación. Bien distinto de lo que pensé que mi compañera de clown podía estar creando. Por otra parte algunos referentes musicales como un nocturno de Chopin, que me llevaba hacia algo más sofisticado y pulcro. Le pedí visualizar sus avances antes de aceptar, aunque sabiendo que ya estaba metido en un proceso difícil de escaparme, le puse una formal resistencia debido a que me encontraba con muchos compromisos laborales y poco tiempo.

Lo que me presentó, era una serie de números sueltos, es decir sin conexión narrativa ni estilística. Tampoco había un personaje, más bien una versión seria sin palabras de ella misma: una mujer se saca una pelusa del ombligo, es una lana que se enrosca en los dedos que tocan una guitalele, sollozando una triste melodía; una mujer con mucho calor se desabriga, se seca las axilas con un ventilador de Minions y entonces le da frío; entre otros pequeños fragmentos inconexos.

Me pareció que el estado de la obra era lo suficientemente incompleto como para poder apropiarme del proceso y trabajar en una dirección de los sentidos del hacer-crear. Intentando con esto de escapar de una dirección de visualidad, como si la dirección fuese solo quien ordena lo que se ve en la escena.

Un pie forzado autoimpuesto, que responde a mi experiencia con ella y otros trabajos escénicos recientes, era hacer algo claro y entendible, optando por soluciones sencillas, sin perder la complejidad, sino más bien intentando no distraerse con mecánicas y efectos espectaculares, trabajar para crear algo que todo el público pueda entender de qué hablamos.

No estábamos muy seguros de qué se trataba la obra, de momento una mujer que no se baja de un gran sillón, entonces comenzamos con un entrenamiento creativo. Un trabajo que le permitiera explorar con agilidad el objeto escenográfico. Seguido de eso, entrenar al cuerpo en busca del personaje, trabajo de imitación de animales para recuperar técnicas físicas de cómo abordar el trabajo autoral, encontrar un lenguaje. En este entrenamiento-búsqueda íbamos encontrando un camino hacia lo que queríamos contar.

Inévitablemente fuimos incorporando características biográficas como el contexto de Chuquicamata, las contradicciones de los discursos, las diversas luchas sociales-medioambientales, la expulsión del territorio, entre otras.

Apareció la premisa: todo lo que hacemos es incorporado por el sistema, aunque sea revolucionaio o crítico siempre es incorporado. Por tanto nuestro foco de trabajo sería la contradicción, los agotamientos de los dicursos y formas. Apareció una historia como pretexto para justificar las reflexiones: una huelga contra algo imposible de ganar. Desarrollamos la ficción pensando en que un día es similar a una vida.

María José desarrollaba en solitario tareas y desafíos que le dejaba, luego revisábamos en ensayo. Parte importante de cada encuentro era el entrenamiento desde donde surgía la fuerza del personaje, ella preparaba secuencias de acciones coridianas predeterminadas o textos a modo de vómito escritural. Juntos discutíamos el sentido, las preguntas, reflexionábamos sobre los matices de lo que estábamos planteando, definiendo formas de reaccionar. La organización buscaba la coherencia y claridad del relato.

La técnica de máscaras no solo fue fundamental para el trabajo actoral y su relación con el público, sino que también ayudó muchísimo al trabajo reflexivo sobre las máscaras que usamos para ocultarnos, para protegernos, para asustar, para identificarnos, para sentirnos parte de algo.

Una persona de confianza nos ayudó a visualizar que le hacía falta un poco de humor para poder empatizar con el personaje, cuestión que a una dupla de payasos no se le hizo muy difícil, con este pequeño giro se afirmó la idea de espectáculo presente en toda la obra, principalmente en la relación del personaje con el público.

Durante el proceso las dificultades tenían que ver con las situaciones personales, problemas íntimos se nos íban colando al momento de trabajar. La opción como director fue acercarme al conflicto, abordar cada situación por sobre la ficción y sin buscarlo esas mismas conversaciones sobre la vida se hicieron fundamentales en la creación.

Finalmente habíamos creado una obra de ficción que nos interpela personalmente a ambos, exhibe nuestras preguntas, opiniones, miedos, dudas y contradicciones. Solo nos faltaba un final que podía repercutir en nuestras propias desiciones, entonces optamos por un final abierto, por un final que levante la pregunta más que responderla.

Nicolás Valiente.